Sobre el SOS del MUSEO MARCO

Solo una nota rápida sobre el SOS que lanzó el museo MARCO de Monterrey pidiendo a la población que los ayude a fondear recursos para atravesar esta pandemia del COVID 19 y cubrir gastos al regreso de sus actividades, el problema que veo puntual es que el mensaje lo dirige a la población entera, pidiendo donaciones desde 30 pesos, cosa que me parece absurda y que no tiene sentido ya que MARCO se ha caracterizado por siempre ser un museo EXCLUYENTE que no trabaja con la comunidad artística y cultural de Monterrey a menos que sea en un ambiente privado. Sus programas educativos son especialmente de muy bajo nivel y no tienen impacto en la comunidad ya que son poco accesibles en precio para la población, a quienes hoy pide apoyo, la difusión de estos se da en ambientes y sectores privilegiados.

Así que todo su aparato se vuelve una máquina de las practicas de elitismo que ya conocemos en las artes y en las ultimas décadas en la práctica del llamado arte contemporáneo. Presentar y transportar obras como la de Ai Weiwei, Antony Gormley, etc. no tienen costos bajos, su calendario y sus presupuestos para este tipo de muestras, que si estas fueran alternadas con otras que conectaran con la comunidad seria una situación mas favorable para todos. 

Los museos se deben a sus comunidades, son entidades que aunque algunas sean privadas deben estar conectadas con su entorno y la ética de sus practicas están ligadas inevitablemente con las intenciones de la difusión del capital simbólico y humano que manejan. Es un diálogo donde no se puede mentir y quien no quiera verlo o mencionarlo es porque está negado a hacerlo o le teme a la exclusión de la comunidad. En este caso el discurso de MARCO sobre ser SALVADO no tiene sentido, cuando la comunidad entera a su alrededor ha esperado que se les pondere y se les haga parte, esto en toda su existencia no ha sucedido, Nuevo León tiene suficientes empresas e industrias que lo pueden “SALVAR” para que sigan con esa práctica excluyente y clasista que los caracteriza. MARCO no está en peligro de desaparecer, quien sí está en peligro de sufrir un fuerte golpe por la crisis de la pandemia somos la comunidad artística donde el museo habita y se pondera.

Previous
Previous

La materia de lo inmaterial: Augural, de René Almanza, por Edgar Hernández Cruz

Next
Next

POST WHITEXICAN CONTEMPORARY ART